Después de la tormenta llegó la calma para las familias de la Comunidad La Tranquilidad.

Adelio Tobar, Habitante de la Comunidad La Tranquilidad, en el municipio de Santiago de María, departamento de Usulután

"Sí conocía de que la Cruz Roja colaboraba, pero en que forma no estaba al tanto, ahora sí, porque he visto de que la Cruz Roja para nosotros es una base fundamental, fíjese que yo cierta vez tomé una opción mala, andaban unos señores con una cajita, los Voluntarios, y digo yo ¿Y estos pidiendo?, pero cuando vi las acciones de ellos, entonces dije aquí lo que conviene en vez de estar en contra es ponerse al lado de ellos", expresó el señor Bernabé Adelio Tobar, habitante de la Comunidad La Tranquilidad, en Santiago de María, Usulután, al referirse a Cruz Roja Salvadoreña.
Adelio Tobar forma parte de las 48 familias beneficiadas con la construcción de viviendas permanentes por Cruz Roja Salvadoreña con el apoyo de Cruz Roja Suiza, en dicha comunidad.
Las 48 familias perdieron completamente sus casas con el terremoto del 13 de enero de 2001, sin embargo su calvario no comenzó con esa tragedia sino que empezó a inicios del año 2000, cuando el propietario de la lotificación Lomas de San José, vendió el terreno en el cual ellos habían adquirido el lote que albergaría su hogar.
Como era de suponer el nuevo dueño, les solicitó que abandonaran el terreno e inicio la construcción de un muro alrededor de la lotificación como medida de presión para que se fueran del lugar.
Pero las familias afectadas buscaban alternativas para rehacer sus vidas, fue así como obtuvieron que el propietario les donara uno de sus terrenos para habitar, y después de más de 5 meses de gestiones se trasladaron a la Comunidad La Tranquilidad, con la promesa de que se convertirían en dueños del lote donde edificaron sus casas.
Finalmente sus sueños se cumplían en diciembre de 2001, cuando se trasladaron a sus viviendas construidas con materiales como barro y adobe, sin embargo éstas fueron destruidas por la fuerza de la naturaleza en enero de 2002.
"Pasamos como 8 días durmiendo en la calle, a la intemperie, hasta que la Cruz Roja nos trajo carpetas, colchonetas para los niños y la comida, desde esa época no nos dejaron sufrir, porque no trabajamos pero la comida no faltaba, agua con todo nos ayudaron", manifestó Adelio Tobar al relatar la situación que vivieron después del terremoto.
Cumpliendo con sus principios Cruz Roja después de los terremotos desarrolló una evaluación de las necesidades de los salvadoreños afectados con la tragedia, e inmediatamente buscó el apoyo de todas las Sociedades Hermanas, quienes efectivamente ofrecieron su ayuda, de esta forma Cruz Roja Suiza cooperó con la construcción de 48 viviendas permanentes en la Comunidad La Tranquilidad.
Según don Adelio, ellos construyeron sus casas en seis meses, bajo el proceso de alimentos por trabajo, impulsado por el Programa Mundial de Alimentos; pero el proyecto no concluye ahí pues Cruz Roja Española ha edificado a cada familia tanques de captación de aguas lluvias con capacidad de 120 barriles, letrinas aboneras, asimismo dentro de la obra está la construcción de la casa comunal, cocinas, capacitaciones en prevención de desastres, en la elaboración de alimentos de soya, entre otras.
Vista de la Casa Comunal en construción.
Las familias se sienten satisfechas con sus viviendas "Mejor no podíamos estar, porque no tenemos más que pedirle a la Cruz Roja que se han unido y nos han dado todo lo que deseábamos, porque sino hubiera venido la Cruz Roja, es posible que estuviéramos con carpetas todavía porque no hay trabajo y para comprar material hay que invertir; ni aunque hubiera empezado a ahorrar desde que empecé a trabajar nunca hubiera llegado a hacer esta casa, porque lo que se devenga en las fincas es bien poquito" puntualizó de Adelio Tobar.

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